Las huellas del gato de Cheshire aparecieron sobre el suelo mientras escuché su canción sobre los Momerats. Estaba pasando delante mía y no me vio. Quizá no quiso verme… No tuve fuerzas para gritar. Para decir que esperara, que se quedara conmigo… El gato se fue y yo seguí sola. Más sola que nunca.
En este país de locos no encuentro a nadie con quien hablar. Quizá la loca sea yo.
En cualquier caso me gustaría desahogarme. Tengo tantas cosas en mi cabeza que ni siquiera sé por donde empezar. Igual que un ovillo de lana enredado en el que no encuentras el principio del hilo para poder tirar y desenredarlo.
Después de llorar todo es mejor, así que lloraré hasta tranquilizarme para poder ver todo con más claridad.
Lloraré. Lloraré hasta agotar mis lágrimas. Lloraré hasta ahogarme en mi propio mar de lágrimas. Y, después, todo será mejor. Después seguro que sabré si, en realidad, soy yo la que está loca aquí..
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Gracias por pasarte! :D